Arzobispo Marcelino Olaechea Loizaga. S.D.B. Espiritualidad

Marcelino Olaechea Loizaga. S.D.B.

 Noticias y Testimonios

                                                         

  

D. Joaquín Mestre Palacio, (secretario-familiar en Valencia de D. Marcelino, durante 25 años)

entre otras muchas cosas, antes de su muerte, dejó escrito: 

"Los biógrafos de Santo Tomas de Villanueva afirman que el Santo Arzobispo murió enteramente pobre.

A mí no me cabe de ello la menor duda.

Pero tampoco me cabe, de que no murió más pobre que don Marcelino Olaechea.

Al morir don Marcelino, no tenía, como nunca había tenido, ni un céntimo en su poder".

 

D. Marcelino Olaechea y D. Joaquin Mestre

 

"Sobre el esplendor con que brillaron en Don Marcelino las virtudes teologales y morales: 

La piedad eucarística. La filial devoción a la Virgen. El cálido amor a la Iglesia.

La veneración y gozosa sumisión al Papa. La humildad. La pobreza real o efectiva.

La sencillez. La limpieza de costumbres. La amabilidad. El gozar tan de corazón,

con todo aquel que veía gozar y el sufrir tan de corazón con todo aquel que veía sufrir.

La mansedumbre. El constante gozo espiritual. El inmutable buen humor.

La indecible capacidad para olvidar de inmediato cualquier agravio o desamor recibidos.

La sorprendente y finísima memoria que tenía para recordar cualquier beneficio recibido.

La perseverante gratitud que guardaba y demostraba a quienes una sola vez le habían dado la mano,

aunque hubiese sido sin pedírsela él. La aceptación eficiente de cualquier iniciativa ajena que fuese buena,

y el apoyo cordial y redondo que le prestaba. El gozo que experimentaba con el triunfo de los demás,

no inferior, ni mucho menos, el gozo y gratitud que sentía cuando Dios bendecía sus propias iniciativas.

 

No puedo no dejar constancia por escrito, antes de que Dios me llame a su presencia,

de que todas estas virtudes las vi, sin eclipse alguno,

las comprobé por mi mismo, las conviví durante veinticinco años no interrumpidos ni un solo día,

y de que las consideré, y considero al presente, brillantísimas, constantes,

probadas del todo por los acontecimientos; heroicas, en suma".